HISTORIA DEL REGIMIENTO DE TRANSMISIONES 21

5f. REGIMIENTO DE TRANSMISIONES (1965-88)


La Instrucción General 165/142 del Estado Mayor Central de 10 de julio de 1965 reorganizó de nuevo el ejército de Tierra, creando una Fuerza de Intervención Inmediata (FII) compuesta por cinco divisiones (acorazada “Brunete” nº 1, mecanizada “Guzmán el Bueno” nº 2, motorizada “Maestrazgo” nº 3 y de montaña “Urgel” nº 4 y “Navarra” nº 6), cinco brigadas independientes (paracaidista, de Caballería para CE, aerotransportable, de alta montaña y de reserva) y una brigada de Defensa Operativa del Territorio (DOT) por cada una de las Regiones Militares. El regimiento volvió a cambiar su denominación por el de Regimiento de Transmisiones, recibiendo la siguiente organización:

  • Plana Mayor.

  • Compañía de Plana Mayor administrativa.

  • Batallón de Transmisiones, con compañía de PLM, compañía de Telefonía con Hilos y compañía de Telefonía sin Hilos. Posteriormente pasó a denominarse Batallón de Radio y Telefonía, formado por compañía de PLM, compañía de Radio y Compañía de Telefonía.

  • Batallón de Especialidades, con compañía de Guerra Electrónica, Compañía de Megafonía y Palomar Central.

En 1966 una compañía del regimiento se destacó a la zona del Estrecho para satisfacer las necesidades de enlace del recién creado Grupo Especial de Misiles de Artillería. La compañía fue dotada con medios de transmisiones basados en soporte hertziano, por lo que recibió la denominación de Compañía CBH. Se alojó en el acuartelamiento del Regimiento de Artillería de guarnición en Jerez de la Frontera, hasta que en 1969 se trasladó al acuartelamiento “Cortijo de Buenavista”, San Roque (Cádiz), donde permaneció destacada del regimiento hasta su integración orgánica en la Unidad de Transmisiones del Mando de Artillería Antiaérea en julio de 1996.

El Plan de Modernización del Ejército de Tierra (Plan META), realizado entre los años 1980 y 1984, pretendió una mejor distribución y aprovechamiento de los medios del ejército. Se creó un Mando Operativo Regional (MOR) en cada Región Militar, se conservaron las cinco divisiones de la organización de 1965, se reorganizaron las unidades de la Reserva General, se disolvieron las brigadas DOT, y se creó el Mando de Apoyo Logístico del Ejército (MALE), bajo cuya dependencia se colocaron las unidades de Apoyo Logístico.



Equipo CBH B-70 con multicanal CS3CP.
Tomada de “Abriendo camino. Historia del Arma de Ingenieros, tomo II”, 2003.

Fruto de estos cambios, el regimiento incorporó en 1982 una nueva unidad a su orgánica: el Batallón de Guerra Electrónica Táctica, sobre la base de la compañía de Guerra Electrónica existente en el Batallón de Especialidades. El batallón se organizó en cinco compañías para instalar, operar y mantener el sistema TELEOKA, de reciente adquisición. Su primer jefe fue el teniente coronel don José Cerezuela Gil.

Asimismo, en 1985 el Batallón de Radio y Telefonía se transformó en Batallón de Centros de Transmisiones de Puestos de Mando (BTPC), con compañía de PLM, Compañía de Centro de Transmisiones de Puesto de Mando Avanzado y Compañía de Centro de Transmisiones de Puesto de Mando Retrasado.

Respecto al servicio colombófilo, el Real Decreto 2571/83 de 27 de septiembre sobre Palomas Mensajeras ratificó la importancia de las mismas para la Defensa Nacional expresada en la Real Orden Circular de 1923, ya citada. La falta de un reglamento que regulase el empleo de las palomas mensajeras, tal y como se ordenaba en el Real Decreto 2571/83, mantuvo en vigor el Reglamento de 1923, usado en el regimiento desde 1927.

Durante este periodo, antes de la recepción del material del sistema OLIMPO-USA, el regimiento realizaba sus ejercicios, maniobras y apoyos con los diversos materiales de los que se dotó a las unidades de transmisiones en aquellos años, la mayoría de ellos de procedencia norteamericana [01]. Gracias a ellos los ejercicios en los que participó el regimiento se multiplicaron [02].



Estación CERES.
Tomada de “Abriendo camino. Historia del Arma de Ingenieros, tomo II”, 2003.

Merece la pena hacer un nuevo inciso en la historia del regimiento para relatar los orígenes de los actuales sistemas de telecomunicaciones de dotación en la unidad y en el resto de unidades de Transmisiones tácticas, pues fue a principios de los años 70 cuando comenzaron los estudios para dotar al ejército de Tierra de un sistema de transmisiones digital táctico moderno, acorde con la tecnología y conceptos de empleo del momento.

Fruto de unos trabajos realizados en 1969 [03], en el año 1973 se formó una Comisión Mixta integrada por personal militar perteneciente a la Jefatura de Transmisiones del Ejército, Academia de Ingenieros e Infantería de Marina, y personal civil de la empresa Marconi Española S.A. Su misión era estudiar la posibilidad de desarrollar en España una red digital táctica similar a las que estaban siendo desarrolladas en Francia (RITA) y el Reino Unido (Ptarmigan). El informe de la Comisión, elaborado en 1974, recomendó la posibilidad de disponer de un sistema de Comunicaciones Automático Digital e Integrado en cuatro fases. La falta de reglamentación y normativa sobre composición de puestos de mando y sistemas de transmisiones, la escasa preparación tecnológica de la empresas del momento y la escasez de créditos presupuestarios obligaron a posponer la primera fase, consistente en dotar al ejército de un sistema analógico.

Paralelamente a estos trabajos, y como consecuencia de la tensión existente en el Sahara español, el ejército de Tierra adquirió en 1970 una serie de materiales de transmisiones que iban desde radios monocanales HF y VHF (RACAL CONCAL, AN/PRC-77) hasta radioenlaces multicanales (PL-65/70), con objeto de facilitar el mando y control de las unidades que operaban en aquellas grandes extensiones de terreno. Cuando se abandonó el Sahara en 1975, el material fue repartido entre las unidades de Transmisiones de la península, donde se utilizó para materializar redes de transmisiones basadas en el concepto de sistema jerárquico.

En 1979 el EME aprobó las “Normas para la organización y funcionamiento de los puestos de mando de División, Brigada y Batallón”, embrión de las futuras Orientaciones O-0-0-20. A partir de este documento nacieron unas necesidades de enlace que exigían reorganizar las plantillas de personal y material de las unidades de Transmisiones y que permitieran pasar de un sistema jerárquico a otro mallado. El material que se emplearía para ello sería el existente de dotación en el ejército de Tierra y el que el gobierno español solicitó en 1977 al gobierno de los Estados Unidos.



Central telefónica de RADITE instalada dentro de un BMR.
Tomada de “Abriendo camino. Historia del Arma de Ingenieros, tomo II”, 2003.

Ante la posibilidad de que la entrega del material USA sufriera retrasos, como así sucedió, se creó un plan provisional de urgencia que se denominó Programa OLIMPO, concebido para dotar a las Divisiones y Brigadas de los medios necesarios para constituir sus redes mínimas con la mayor eficacia que posibilitaban los medios existentes en aquel momento. En 1980 se inició la entrega a las unidades de las estaciones del Programa OLIMPO, con idea de provisionalidad, y correspondiendo a la primera fase del informe de 1974 de la Comisión Mixta mencionada.

Durante los años 1982-84 el ejército de Tierra recepcionó el material procedente de USA. El excelente resultado ofrecido por el Programa OLIMPO obligó a reconsiderar la asignación del sistema USA, de forma que la Jefatura de Transmisiones del Ejército redactó la Instrucción Técnica 1/84 sobre “composición de los Centros de Transmisiones con material OLIMPO-USA”. Este documento fue la base para la distribución del material entre las unidades de Transmisiones, dando origen de este modo al denominado Sistema OLIMPO-USA.

Con la primera fase del informe de 1974 en marcha y ante la posibilidad de conseguir créditos del Ministerio de Defensa, la Jefatura de Transmisiones del Ejército inició en 1982 los trabajos para afrontar la segunda fase del informe: la digitalización de la red general. Tras los estudios de viabilidad para la adquisición de de un sistema digital, al que posteriormente se denominó RADITE [04], el JEME [05] definió en mayo de 1985 la digitalización de las comunicaciones tácticas como “un objetivo insoslayable que deberá alcanzarse necesariamente en la década de los 90”, y expresando al Secretario de Estado de Defensa (SEDEF) [06] la ”urgencia del proyecto”. En enero de 1986 el SEDEF aprobó el mismo, comunicando al JEME que la DGAM financiaría el desarrollo de los prototipos y que el ejército de Tierra debería financiar la adquisición del sistema.

El 15 de octubre de 1986 se adjudicó el contrato de desarrollo de los prototipos de una Red Automática de Conmutación de Circuitos, denominada “Red Mínima”, a la Unión Temporal de Empresas DIGICOM, formada en ese momento por INISEL, Standard Eléctrica y Marconi Española. El desarrollo de RADITE se inició bajo el control de una Oficina de Programa dirigida por el general de brigada de Ingenieros don Antonio Martín Larrauri.

Durante estos años, los coroneles jefes del regimiento fueron los siguientes:

  • 1963-66: Coronel don José Fernández Andreu.

  • 1966-68: Coronel don Gonzalo Rodríguez de Rivera-Fagoaga.

  • 1968-69: Coronel don Joaquín Prieto Arozamena.

  • 1969-71: Coronel don José Clavería Prenafeta.

  • 1971-74: Coronel don José Reig y González-Larrinaga.

  • 1974-75: Coronel don Luis García de Padín y de la Puente.

  • 1975-78: Coronel don Ignacio Aguirre de Cárcer y López de Sagredo.

  • 1978-81: Coronel don Carlos Laorden Ramos.

  • 1981-82: Coronel don Eloy Rovira Montero.

  • 1982-84: Coronel don Juan de Gratal Nuñez.

  • 1984-86: Coronel don Jose Ángel Guitart Poch.

  • 1986-88: Coronel don José Cerezuela Gil.






NOTAS:

    [01] Cabe destacar las estaciones de radio HF C-11; estaciones y equipos radio VHF AN/PRC74, AN/VRC-46 y AN/GRC-46; centrales telefónicas AN/MTC-3 y 7; equipos de radioenlace multicanal B-70, AN/MCR-54 y 69, y PL-65.

    [02] Además de numerosos apoyos puntuales o específicos menores, cabe destacar de estos años la participación del regimiento en los siguientes ejercicios: GALIA 74, 76 y 78; CRISEX 79, 81 y 83; AZOR 71, 83 y 84; GARZA 78, 79, 80, 81, 82 y 83; BÉTICA 80, 81 y 82; LEVANTE 79, 83 y 85; HÉRCULES 82, 83 y 84. Asimismo, el regimiento realizó escuelas prácticas de Transmisiones con el nombre de HERMES de forma ininterrumpida entre los años 1973 y 1984.

    [03] Los estudios se centraron en el proyecto Mallard, creado tras la guerra de Corea entre Estados Unidos, Canadá, Australia y el Reino Unido. Pretendía estudiar la utilización de las nacientes tecnologías digitales en el campo de las comunicaciones tácticas y desarrollar el concepto de sistema mallado, de red o de zona, con el propósito de eliminar las redes jerárquicas paralelas a la estructura de mando. El proyecto se canceló en 1970 debido a la retirada de los Estados Unidos por falta de entendimiento en asuntos de interoperabilidad con los sistemas de otros paises de la OTAN. Tras su disolución, las naciones iniciaron sus caminos de forma autónoma. Este programa puede considerarse como el antecedente de los sistemas MSE norteamericano, Ptarmigan británico, RITA francés, y de los sistemas EUROCOM en general. Torres Santo Domingo, Alberto. Los sistemas de comunicaciones tácticos en el periodo Pre-2000. Memorial de Ingenieros. También, monografía “Programa RADITE, situación actual”. Madrid, agosto de 1992.

    [04] RADITE: Red Automática Digital Integrada Táctica del Ejército.

    [05] Teniente General Sáenz de Tejada.

    [06] Don Eduardo Serra.