SANTORAL


SAN ALONSO RODRÍGUEZ - 31 de octubre

(1533-1617). Santo varón que, al perder su esposa e hijos, entró como religioso en la Compañía de Jesús y estuvo como portero del colegio de la ciudad de Palma de Mallorca durante largos años, mostrando una gran humildad, obediencia y constancia en una vida penitente.


Hijo de Diego Rodríguez y María Gómez. Segundo de once hermanos. Cuando Alonso tenía doce años, en su casa fueron alojados Pedro Fabro y otro jesuita, cuyas enseñanzas atesoró. Estudió en el Colegio de los jesuitas de Alcalá de Henares. Su padre Diego Rodríguez, mercader de lana, se arruinó cuando Alonso tenía 23 años, y dejó el negocio a su hijo. Tres años después, Alonso se casó con María Suárez, con quien vivió felizmente. A los 31 años, sin embargo, quedó viudo; de los tres hijos que habían tenido, dos habían muerto poco antes.



San Alonso Rodríguez.

Alonso empezó entonces una vida dedicada a la plegaria y la mortificación. La muerte de su tercer hijo, no mucho después, lo decidió a abandonar el mundo e ingresar en una orden religiosa. Ya había tenido contactos en esa línea con la Compañía de Jesús, fundada hacía poco tiempo. Su falta de formación académica y su edad, 39 años, impedía sin embargo que fuera aceptado a la orden. Empezó a estudiar en el Colegio de Cordelles de Barcelona, regentado por los jesuitas, pero no acabó los estudios, ya que las penitencias que se había impuesto debilitaron su salud y no pudo continuar el curso. Finalmente, fue admitido a la Compañía de Jesús como hermano laico, el 31 de enero de 1571.

Realizó su periodo de prueba en la casa de la orden de Valencia o Gandía (no se sabe a ciencia cierta) y seis meses después fue enviado a la casa que se acababa de fundar en Mallorca, el Colegio Nuestra Señora de Montesión, o Montission (en mallorquín). Permaneció allí durante 32 años, ocupando el cargo de portero. En 1573 hizo los votos simples y en 1585 los votos de hermano coadjutor. Su vida fue ejemplar e influyó decisivamente en otros miembros de la fundación y de los fieles de la ciudad, que sabedores de su santidad, iban a pedirle consejo y orientación espiritual. En su honor una de las casas de los jesuitas en Bogotá, Colombia, se llama: "Comunidad San Alonso Rodríguez".

Aconsejó a san Pedro Claver, que vivió un tiempo en Mallorca, a que fuera en misión a Sudamérica. Se hicieron famosas la austeridad y rigor de su vida, su entrega a la plegaria, la obediencia absoluta y la absorción por los asuntos espirituales. Difundió y popularizó el Oficio Pequeño de Immaculada Concepción.

Estaba un día enfermo y le llevó el enfermero la comida a la cama con un mandato de parte del Padre Superior: «que se coma todo el plato». Cuando regresa el enfermero, le encuentra deshaciendo el plato y comiéndolo pulverizado. El santo se impuso a sí mismo una obediencia ciega; se exigió a sí mismo tanto que uno de los padres le dijo un buen día «que obedecía a lo asno».

En ocasiones le preguntaron a San Alonso el por qué no era más duro y áspero con ciertos tipos inoportunos y él respondía: "Es que a Jesús que se disfraza de prójimo, nunca lo podemos tratar con aspereza o mala educación".

Un día que las tentaciones impuras lo atormentaban muchísimo pasó por una imagen de la Virgen y le gritó en latín: "Sancta Maria, Mater Dei, memento mei" (Santa María, Madre de Dios, acuérdate de mí). Las tentaciones desaparecieron y se convenció de que la Santísima Virgen tiene gran poder para alejar espíritus impuros.

Durante el día rezaba varios rosarios y se llenaba de alegría cuando la Madre de Dios se le aparecía. Tuvo los dones de la visión y curación.

Murió el 31 de octubre de 1617 diciendo: "Jesús, Jesús, Jesús". Fue enterrado a la iglesia de Monte Sion de Mallorca. Es considerado símbolo de la espiritualidad de los Hermanos Coadjutores jesuitas.

Fue declarado venerable en 1626. En 1633, el Consejo General de Mallorca lo escogió como uno de los patronos de la ciudad y la isla. En 1760, Clemente XIII decretó que "las virtudes del venerable Alonso se habían probado que eran de un grado heroico", pero la supresión de la orden jesuita en España en 1773 retrasó su beatificación hasta 1825, el 15 de enero, por el papa León XII. Fue canonizado el 15 de enero de 1888 por el papa León XIII.

Dejó un número considerable de manuscritos, que no fueron publicados hasta 1885 como Obras espirituales del B. Alonso Rodriguez (Barcelona, 1885, 8 tomos.). No son escritos pensados para la publicación, sino escritos o dictados a instancia de sus superiores.

Oración a san Alonso Rodríguez






¡QUÉ GRANDE ES DIOS!
¡Solo tú!