ORACIONES BÁSICAS

Oraciones de la mañana.

Oraciones de "El día santificado": Al levantarnos



Jesús, José y María,
os doy el corazón y el alma mía.

Oración de la mañana

¡Dios mío y Señor mío! Os doy gracias por haberme creado, redimido, hecho cristiano y conservado la vida. Os ofrezco mis pensamientos, palabras y obras de este día, a honra y gloria vuestra. No permitáis que os ofenda y dadme fortaleza para huir del pecado.

Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

Oración a la Santísima Virgen

¡Oh Señora mía! ¡Oh Madre mía! Yo me ofrezo del todo a Vos; y en prueba de mi filial afecto os consagro en este día mis ojos, mis oidos, mis lengua y mi corazón; en una palabra, todo mi ser. Ya que soy todo vuestro, Madre de bondad, guardadme y defendedme como cosa y posesión vuestra.


Bendita sea tu pureza
y eternamente lo sea,
pues todo un Dios se recrea
en tan graciosa belleza.

A Tí, celestial Princesa,
Virgen sagrada, María,
te ofrezo en este día
alma, vida y corazón.

Mírame con compasión,
no me dejes, Madre mía.

Oración a San José

Te rogamos, Señor, que por los méritos de San José, Esposo de tu Santísima Madre, nos ayudes para que lo que no podemos obtener por nuestras fuerzas, lo alcanzemos por su intersección. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

Oración al santo Ángel de la Guarda

Ángel de la Guarda,
dulce compañía,
no me desampares
ni de noche ni de día,
que sino me perdería.


FUENTE: Misalito Regina, por el P. Luis Ribera, claretiano. Editorial Regina, S.A. Barcelona. 1965. Pag,s. 16-17.



Señor Dios omnipotente, que nos habéis permitido llegar al principio de este día, salvadnos hoy con vuestro poder, para que en este día no caigamos en pecado alguno, antes bien, que todos nuestros pensamientos, palabras y obras se dirijan a cumplir vuestra santa Ley.

Padrenuestro, Avemaría y Credo.

Señor Dios, Rey de los cielos y tierra, dignaos dirigir, santificar, guiar y gobernar en este día nuestros corazones y nuestros cuerpos, nuestros sentidos, palabra y acciones según vuestra Ley y por el camino de vuestros mandamientos, para que aquí y en la eternidad merezcamos, por vuestro favor, ser salvos y libres, ¡oh, Salvador del mundo!, que vivís y reináis por los siglos de los siglos. Amén.

3 Avemarías a la Santísima Virgen.


FUENTE: Misal Diario Completo y Breve Ritual y Oracional, por el P. Luis Ribera, claretiano. Editorial Regina, S.A. Barcelona. 1965. Devocionario, pag,s. 25-26.






¡QUÉ GRANDE ES DIOS!
¡Solo tú!