EL DÍA SANTIFICADO, por el padre Antonio Sagrest, S.J.

PRIMERA PARTE: Prácticas espirituales de cada día.

Capítulo V

Al salir de casa.

I

Dice el sabio: Guarda tu corazón con toda guarda, con todo cuidado y diligencia, para darnos a entender la importancia de esto; porque guardando bien las puertas de los sentidos, se guarda el corazón.

Dice San Gregorio: Para tener limpio y puro el corazón es menester que tengamos mucha cuenta con la guarda de nuestros sentidos.

Y dice San Doroteo: Acostumbraos a tener vuestros ojos modestos y bajos, y a no andar mirando cosas impertinentas y vanas; porque eso suele hacer que se pierdan todos los trabajos del religioso.

Todo lo que habeis ganado en mucho tiempo, y con mucho trabajo, se os irá muy fácilmente por las puertas de los sentidos, si no teneis cuidado de guardarlas, y os quedareis vacio y sin nada. ¡Oh que bien lo dijo aquel Santo! Muy presto se pierde por descuido lo que con mucho trabajo y dificutad se ganó por gracia.

(Padre Alonso Rodríguez, S.J.)

Oración

Oración para cuando salgas de casa:

Dirigid, Señor, mis pasos, guardad mis sentidos, y no permitais que yo ande nunca por la senda de la iniquidad.

Amén.

FUENTE: El día santificado, del padre Antonio Sacrest, S.J. Instituto Pontificio para las artes cristianas, Einsiedeln, Suiza, 1894, pág. 49.






¡QUÉ GRANDE ES DIOS!
¡Solo tú!