LOS ÁNGELES, por el padre Jordi Ribero

Los ángeles están de moda (libros, películas, etc.). Es bueno que se hable de los ángeles mientras que se hable la verdad. Desafortunadamente lo que abunda es fantasía que responde al afán de novedades. Se dice que los ángeles son energía, dioses, seres humanos reencarnados o que los seres humanos seremos ángeles. La respuesta a estos errores no es rechazar a los ángeles sino conocerlos bien a través de la revelación de Dios. Veamos por qué conocer y recibir bien a los ángeles es importante.

Recordemos: Los ángeles buenos nunca son agentes independientes, nunca se centran en si mismos. Por el contrario, siempre están al servicio de Dios y siempre nos guían a la Verdad plena que es Jesucristo. Cuidado con historias de ángeles que ignoran o contradicen la fe cristiana. Los ángeles de Dios son "agentes de sus órdenes, atentos a la voz de su palabra" (Sal 103, 20, CIC 329).

Los ángeles existen. Es doctrina de la fe católica, fundamentada en las Sagradas Escrituras y en la unanimidad de la Tradición Apostólica. “Confirmado en el Concilio Lateranense IV (1215), cuya formulación ha tomado el Concilio Vaticano I en el contexto de la doctrina sobre la creación (Constitución De fide Cath... DS 3002, ver CIC 328s). Por último, en el Credo proclamamos y confesamos a Dios creador de todo lo invisible e invisible.

Angeles buenos y demonios.

Dios creó a todos los ángeles para compartir su felicidad eterna. Pero los ángeles fueron probados y una porción de ellos se rebeló contra Dios, “ángeles llamados a declararse en favor de Dios o contra Dios mediante un acto radical e irreversible de adhesión o de rechazo de su voluntad de salvación (JP2, 30,VII,86).

San Pedro nos descubre el destino de los ángeles: Jesús "está a la diestra de Dios, después de haber ido al cielo, una vez sometidos a Él ángeles, potestades y poderes" (1 Pe 3,22).

Naturaleza angelical.

Los ángeles son seres espirituales, no corporales (CIC 328). Los ángeles y los seres humanos son de diferente naturaleza. Ni los hombres se convierten en ángeles ni los ángeles en hombres. Los ángeles no tienen "cuerpo" (si bien en determinadas circunstancias se manifiestan bajo formas visibles a causa de su misión en favor de los hombres), y por tanto no están sometidos a la ley de la corruptibilidad que une todo el mundo material. Jesús mismo, refiriéndose a la condición angélica, dirá que en la vida futura los resucitados "no pueden morir y son semejantes a los ángeles" (Lc 20, 36; JPII; 6,VIII,86).

Los ángeles son inmortales (CIC 330). Tienen inteligencia y voluntad. Superan en perfección a todas las criaturas visibles. “Los ángeles son seres personales y, en cuanto tales, ellos también son "imagen y semejanza" de Dios.

Nos acercamos a los ángeles a medida que estamos en gracia de Dios: "Vosotros os habéis allegado al Monte Sión, a la Jerusalén Celestial y a las miríadas de ángeles..." (Hebreos 12,22; Cf. Ap. 5,11 y Mt. 26,53). Aunque invisibles, tienen una misión de gran importancia para nosotros. Vemos además que son innumerables.

Qué hacen los ángeles buenos.

La Sagrada Escritura les llama “ángeles”, de la palabra “angelus”, que significa “mensajero”. El término hebreo “malak” utilizado en el Antiguo Testamento significa “delegado” o “embajador”.

San Agustín dice respecto a ellos que "el nombre de ángel indica su oficio, no su naturaleza. Si preguntas por su naturaleza, te diré que es un espíritu; si preguntas por lo que hace, te diré que es un ángel" (CIC 329).

Fueron creados, como los hombres, para conocer, amar y servir a Dios. Ante todo los ángeles adoran a Dios:

  • “Con todo su ser, los ángeles son servidores y mensajeros de Dios. Porque contemplan "constantemente el rostro de mi Padre que está en los cielos" (Mt 18,10);

  • Son "agentes de sus órdenes, atentos a la voz de su palabra" (Sal 103,20; CIC 329).

  • “Lo dice Jesús mismo: "Sus ángeles ven de continuo en el cielo la faz de mi Padre, que está en los cielos" (Mt 18,10).

  • Ese "ver de continuo la faz del Padre" es la manifestación más alta de la adoración de Dios. Se puede decir que constituye esa "liturgia celeste", realizada en nombre de todo el universo, a la cual se asocia incesantemente la liturgia terrena de la Iglesia, especialmente en sus momentos culminantes. Baste recordar aquí el acto con el que la Iglesia, cada día y cada hora, en el mundo entero, antes de dar comienzo a la plegaria eucarística en el corazón de la Santa Misa, se apela "a los Ángeles y a los Arcángeles" para cantar la gloria de dios tres veces Santo, uniéndose así a aquellos primeros adoradores de Dios, en el culto y en el amoroso conocimiento del misterio inefable de su santidad (JPII; 6, VIII,86).

  • “Los salmos de modo especial se hacen intérpretes de esa voz cuando proclaman, por ejemplo: "alabad al Señor en el cielo, alabad al Señor en lo alto. Alabadlo, todos sus ángeles..." (Sal 148,1-2).

  • De modo semejante el salmo 102 (103): "Bendecid a Yahvé vosotros sus ángeles, que sois poderosos y cumplís sus órdenes, prontos a la voz de su palabra" (Sal 102/103,20; JPII; 30,VII,86).

Toman parte en el gobierno de Dios sobre la creación como poderosos ejecutores de sus órdenes. Dios también los asigna a cuidar cada nación (Daniel 10,13-21). También los envía Dios el cuidado de las iglesias; en el Apocalipsis 1,20 “se dice que las siete estrellas son los ángeles de las siete Iglesias”.

Dios les ha confiado en particular un cuidado y solicitud para con los hombres:

  • Presentan a Dios las peticiones y oraciones de los hombres: "Fue oída en aquel instante, en la Gloria de Dios, la plegaria de ambos y fue enviado Rafael a curar a los dos: a Tobit, para que se le quitaran las manchas blancas de los ojos y pudiera con sus mismos ojos ver la luz de Dios; y a Sara la de Raquel, para entregarla por mujer a Tobías, hijo de Tobit, y librarla de Asmodeo, el demonio malvado." (Tobías 3,16-17). “”

  • Nos ayudan a ser fieles al Señor y cumplir nuestra misión: “"Él dará orden sobre ti a sus ángeles de guardarte en todos tus caminos. Te llevarán ellos en sus manos, para que en piedra no tropiece tu pie”" (Salmo 91, 11-12). "“Entonces Rafael llevó aparte a los dos y les dijo: «Bendecid a Dios y proclamad ante todos los vivientes los bienes que os ha concedido, para bendecir y cantar su Nombre. Manifestad a todos los hombres las acciones de Dios, dignas de honra, y no seáis remisos en confesarle" (Tobías, 12,6).”

  • “Son también los ángeles quienes "evangelizan" (Lc 2,10) anunciando la Buena Nueva de la Encarnación y de la Resurrección de Cristo” (CIC 333).

  • A los pastores “la gloria del Señor los envolvió con su luz y se llenaron de temor”: "“No temáis pues os anuncio una gran alegría que lo será para todo el pueblo" ”

Tienen por lo tanto una función de mediación y ministerio en las relaciones entre Dios y los hombres:

  • ¿Pero no dice san Pablo que solo Jesús es mediador? Si. Pero los ángeles y los santos le ayudan. Dios ha querido compartir su obra de salvación.

  • San Pablo escribe a los Hebreos: "a Cristo se la ha dado un “nombre”, y por tanto un ministerio de mediación, muy superior al de los ángeles”" (Heb 1,4).

  • “Cristo es el centro del mundo de los ángeles y de toda la creación. Los ángeles le pertenecen: "Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria acompañado de todos sus ángeles..." (Mt 25,31). Le pertenecen porque fueron creados por y para Él: "Porque en él fueron creadas todas las cosas, en los cielos y en la tierra, las visibles y las invisibles, los Tronos, las Dominaciones, los Principados, las Potestades: todo fue creado por él y para él" (Col 1,16; CIC 331).

  • (Jesús) “los ha hecho mensajeros de su designio de salvación: "¿Es que no son todos ellos espíritus servidores con la misión de asistir a los que han de heredar la salvación?" (Heb 1,14; CIC 331).

  • Actúan desde la creación y a lo largo de toda la historia de la salvación los encontramos, anunciando la salvación y sirviendo al designio divino de su realización: cierran el paraíso terrenal, protegen a Lot, salvan a Agar y a su hijo, detienen la mano de Abraham, la ley es comunicada por su ministerio (Cf. Hch 7,53), conducen el pueblo de Dios, anuncian nacimientos y vocaciones, asisten a los profetas; finalmente, el ángel Gabriel anuncia el nacimiento del Precursor y el de Jesús.

  • “De la Encarnación a la Ascensión, la vida del Verbo encarnado está rodeada de la adoración y del servicio de los ángeles” (CIC 333).

  • Cuando Dios introduce "a su Primogénito en el mundo, dice: `adórenle todos los ángeles de Dios'" (Heb 1,6).

  • Gabriel anuncia el nacimiento de Juan Bautista (Cf. Lc, 1,11).

  • Es enviado a la Virgen María para comunicarle la elección divina y pedirle su FIAT (Cf. Lc 1,26-37).

  • Un ángel avisa a San José sobre la encarnación y sobre su misión; "“El Angel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: «José, hijo de David, no temas tomar contigo a María tu mujer porque lo engendrado en ella es del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados» (Mt 1,20-21).

  • Anuncian a los Pastores el nacimiento y cantas alabanzas por el: "Gloria a Dios... (Lc 2,9-14).

  • Protegen la infancia de Jesús ante el peligro de Herodes (Cf. Mt 2,13).

  • Sirven a Jesús en el desierto (Cf Mt 4,11).

  • En Getsemaní lo reconfortan en la agonía, cuando Él habría podido ser salvado por ellos de la mano de sus enemigos como en otro tiempo Israel.

  • Después de la resurrección de Cristo un ángel se apareció en forma de un joven y le dijo a las mujeres que habían acudido al sepulcro y estaban sorprendidas por el hecho de encontrarlo vacío: "No os asustéis. Buscáis a Jesús Nazareno, el crucificado; ha resucitado, no está aquí... Pero id a decir a sus discípulos..." (Mc 16, 6-7).

  • María Magdalena, que se ve privilegiada por una aparición personal de Jesús, ve también a dos ángeles (Jn 20,12-17; cf. también Lc 24,4).

  • Los ángeles "se presentan" a los Apóstoles tras la Ascensión de Jesús para decirles: "Hombres de Galilea, ¿qué estáis mirando al cielo? Ese Jesús que ha sido arrebatado de entre vosotros al cielo, vendrá como le habéis visto ir al cielo" (Hch 1,11).

  • En la segunda venida de Cristo, la “parusía” anunciada por los ángeles, éstos estarán presentes al servicio del juicio del Señor (Cf Mt 25,31).

  • El Hijo del hombre... vendrá en la gloria de su Padre con los santos ángeles (Cf. Mc 8,38; Mt 16,27; Lc 9,26; 2 Tes 1,7).

“(Jesús) atribuye a los ángeles la función de testigos en el supremo juicio divino sobre la suerte de quien ha reconocido o renegado a Cristo: "A quien me confesare delante de los hombres, el Hijo del hombre le confesará delante de los ángeles de Dios" (Lc 12,8-9; cf. Ap 3,5). Estas palabras son significativas porque si los ángeles toman parte en el juicio de Dios, están interesados en la vida del hombre (JPII, 6, VIII,86).

“Se puede, por tanto, decir que los ángeles, como espíritus puros, no sólo participan en el modo que les es propio de la santidad del mismo Dios, sino que en los momentos clave rodean a Cristo y lo acompañan en el cumplimiento de su misión salvífica respecto a los hombres. De igual modo también toda la Tradición y el Magisterio ordinario de la Iglesia ha atribuido a lo largo de los siglos a los ángeles este carácter particular y esta función de ministerio mesiánico (JP2, 30,VII,86).

Los ángeles en la vida de la Iglesia.

“Toda la vida de la Iglesia se beneficia de la ayuda misteriosa y poderosa de los ángeles” (CIC 334).

En Los Hechos de los Apóstoles aparece la solicitud de los ángeles por el hombre y su salvación:

  • El ángel de Dios libera a los Apóstoles de la prisión (cf. Hch 5,18-20),

  • Libera a Pedro, que estaba amenazado de muerte por la mano de Herodes (cf. Hch 12,5-10).

  • El ángel guía la actividad de Pedro respecto al centurión Cornelio, el primer pagano convertido (Hch 10,3-8; 11, 12-13).

  • Guía al diácono Felipe en el camino de Jerusalén a Gaza (Hch 8,26-29).

En su liturgia, la Iglesia se une a los ángeles para adorar al Dios tres veces santo. El cántico de alabanza en el nacimiento de Jesús resuena en la liturgia. Invoca su asistencia (así en el "Supplices te rogamus..." ["Te pedimos humildemente..."] del Canon romano. En la liturgia de los difuntos: "In Paradisum deducant te angeli..." ["Al Paraíso te lleven los ángeles..."]

FUENTE: www.corazones.org, sitio web de Las Siervas de los Corazones Transpasados de Jesús y María.


ALGUNAS DEFINICIONES SOBRE LOS ANGELES

Un ángel es: "Un enviado." "Un mensajero." Las dos palabras, griega y hebrea, que sirven a para nombrar los ángeles, no significan otra cosa.

El nombre "Angel" se encuentra en la sagrada Escritura mas de trescientas veces, y siempre en el mismo sentido de "Enviado" o semejante.

En los Sagrados Libros, el nombre "Angel" se aplica también a Jesucristo, como Mediador.

El mismo nombre se aplica a los sacerdotes del Antiguo y del Nuevo Testamento.

San Juan Bautista fue igualmente calificado de "Angel" porque fue Precursor de Jesucristo.

La Iglesia católica, apostólica, romana, ha terminado por dar el nombre de "Angel" a los espíritus encargados de administrar, en nombre de Dios, y enviados para utilidad de los que quieren salvarse.

San Pablo, en su carta a los Hebreos, es digno de que lo meditemos sobre este bello asunto.

San Agustín, comentando el Salmo 103, dice estas profundas palabras: "Angel, es nombre de oficio y no de naturaleza. Buscáis su naturaleza? En un espíritu. Buscáis su oficio? Es Angel. Es decir: "Enviado" , "Mensajero".

A su tiempo examinaremos, en detalle, la doctrina de los Santos Padres sobre los espíritus angélicos. En este articulo solo trataremos con definiciones mas o menos minuciosas.

San Juan Damasceno dice: " Un ángel es una sustancia intelectual, movible, libre en su albedrío, incorpórea, servidora de Dios, inmortal por gracia divina, perfectamente conocida, solo por Dios."

En el Exodo leemos una de las más minuciosas definiciones de los ángeles:

El Espíritu Santo nos dice que Dios enviara su Angel; - que el mismo tomara la delantera, como guía; - que guardara; - que facilitara la entrada, en los lugares que Dios destina; - que el nombre de Dios está en él; - y por ultimo, que Dios tomará la defensa del hombre que seguirá los consejos angélicos.

La lectura del cap. 22 del Exodo es clarificadora y muy útil, para hablar dignamente de los santos ángeles.

San Agustín, en su libro sobre los muertos, asegura que los ángeles son servidores de Dios dispuestos a obrar sobre las cosas de este mundo, y que pueden saber lo que las almas separadas quieren, a lo menos en parte.

El mismo Santo, comentando el Salmo 103, dice que los ángeles son unos seres que tienen poder sobre las potestades aéreas, y que contemplan la ley eterna, sin variar.

En otro libro, (Echiridion) San Agustín dice que los ángeles son tan favorecidos de Dios, que saben por revelación el numero de los hijos de Adán que entraran en el cielo, para reemplazar los ángeles caídos.

San Gregorio, en si homilía 6ª sobre el Evangelio, haciendo la descripción del hombre apostólico, da una excelente definición del Angel: pues asegura que el ángel separa y arranca de los malos caminos, exhorta a obrar, y recuerda la existencia del cielo y del infierno.

En la homilía 34 da a comprender que los ángeles anuncian lo que saben, según su categoría; que los arcángeles comprenden las verdades sublimes y las publican: que los serafines arden en amor a Dios y abrasan a aquellos a quienes son enviados.

Los Angeles son seres intelectuales que cumplen su ministerio de parte de Dios, sin perder la contemplación interna. - A los ángeles no podemos llamarles siempre como tales, sino cuando anuncian.

Arcángel quiere decir: "Anunciador sumo, o principal".

Los Arcángeles que tienen nombres propios, revelan en su nombre su empleo particular.

El Angel es un ser que teme el ser adorado por el hombre, porque es menos que Dios y más que los hombres.

El mismo San Gregorio añade: "Estos espíritus angélicos están divididos en nueve categorías como asegura el Espíritu Santo, de modo claro y patente; a saber: Angeles, Arcángeles, Tronos, Dominaciones, Virtudes, Principados, Potestades, Querubines y Serafines." Ese piadoso sabio Doctor da una definición del hombre y del ángel, con estas palabras: " En esto se diferencian la naturaleza angélica de la naturaleza humana; que el hombre está limitado a un lugar, y encadenado por la ignorancia que le ciega, mientras el Angel, aunque ocupando los limites de un espíritu finito, tiene tal grado de ciencia, que sobrepuja a todos los hombres, pues conociendo a Dios, lo sabe todo".

Finalizaremos este articulo de definiciones con las palabras de San Isidoro: Los ángeles buenos son destinados al ministerio de la salvación de los hombres, a la administración de las cosas del mundo, y a la dirección del universo por orden de Dios." "Esta en el entendimiento de todo el mundo, que somos presididos por los ángeles; y todos los hombres sienten la compañía familiar de los espíritus angélicos.

Los ángeles son cambiantes, por naturaleza, pero los hace invariables la Caridad eterna. "Los ángeles fueron creados sujetos a mutaciones; pero la contemplación de la Verdad eterna les ha hecho inmutables". "Los ángeles buenos son impasibles de carácter, razonables en su inteligencia, inmortales por su origen, y eternamente felices."








¡QUÉ GRANDE ES DIOS!
¡Solo tú!