LOS HOMBRECITOS DE LAS REGLAS DE CÁLCULO ACABARÁN POR HEREDAR EL MUNDO
"El vuelo del Fénix" (1965, Robert Aldrich)

RAZONES EQUIVALENTES.            



RAZONES EQUIVALENTES.

Uno de los usos más importantes de la regla de cálculo consiste en la conversión de cantidades de una unidad a otra. Generalmente, en la parte posterior de las escalas antiguas de madera hay grabadas una serie de relaciones entre unidades. El tiempo que uno se ahorra utilizando estas tablas es considerable.

Regla general: colocamos el origen de la conversión en la escala D (debajo), y el destino en la escala C (arriba).

Ejemplo 1: Supongamos que deseamos convertir 6,5; 7,75; 9,25 y 11,6 onzas en gramos.

Gracias a una tabla de conversión que encontramos al dorso de una regla, sabemos que 6 onzas equivalen a 170 gramos, por lo que mentalmente calculamos que una onza es aproximadamente igual a 30 gramos, aunque no exactamente. Aplicando la regla general a nuestro ejemplo, la escala D de debajo representará las onzas y la escala C de arriba representará los gramos: colocamos el cursor en 6D (X a 6D) y 170C bajo el cursor (170C a X). Con esta disposición hemos dividido 6 onzas entre 170 gramos y obtenemos el valor de 1 gramo: 0,353 onzas leidas en la escala D debajo de 1C.

Ahora bien, esta disposición de la regla nos permite comprobar de un vistazo, sin modificar nada, el valor en gramos de cualquier valor de onzas simplemente mirando el valor de las onzas en D y su equivalente en gramos en C:

  • 5 onzas en D son 141,5 gramos en C,
  • 6,5 onzas en D son 184,2 gramos en C.
  • 7,75 onzas en D son 219,9 gramos en C.
  • 9,25 onzas en D son 262,1 gramos en C.

No podemos leer el valor de 11,6 onzas; para poder hacerlo colocamos el cursor X en la posición 1C, y a continuación colocamos el extremo derecho 10C bajo el cursor. Ahora podemos identificar 11,6 onzas en D y leer 331 gramos en C.

Ejemplo 2: Calcular la intensidad de la presión de agua, en libras por pulgada cuadrada, que se ejercen a unas profundidades de 14,33; 17,84; 19,83 y 9,76 pies.

De nuevo al dorso de algunas reglas encontramos que a 60 pies de profundidad hay una presión de 26 libras por pulgada cuadrada; o lo que es igual: a 6 pies de profundidad hay 2,6 libras de presión por pulgada cuadrada. Pasamos esta relación a nuestra regla haciendo coincidir estos dos números aplicando la regla general: origen en D, pies (debajo) y destino en C (arriba), libras por pulgada cuadrada. Es decir, llevamos 26C a 60D. El extremo izquierdo 1C nos dice que la presión de 1 libra por pulgada cuadrada corresponde a una profundidad de 2,31 pies.

Esta disposición de la regla nos permite calcular de un vistazo, sin modificar nada, la presión de agua en C para cualquier profundidad en D; si el valor en D excede a nuestra izquierda, pasamos la reglilla a la derecha colocando 10C en la posición que tenía 1C ayudándonos con el cursor.

  • 9,76 pies de profundidad en D corresponde a 4,24 libras por pulgada cuadrada en C.
  • 14,33 pies de profundidad en D corresponde a 6,21 libras por pulgada cuadrada en C.
  • 17,84 pies de profundidad en D corresponde a 7,72 libras por pulgada cuadrada en C.
  • 19,83 pies de profundidad en D corresponde a 8,59 libras por pulgada cuadrada en C.

Traducido de: Cullimore, Allan R. "The Use of the Slide Rule". Keuffel & Esser Co. 1915, New York.

Ejemplo 3: Vamos ahora a poner un ejemplo mucho más práctico: el cálculo de conversión de divisas en "nuestros viajes a lo largo y ancho de este mundo." Supongamos que viajamos a Mánchester (Inglaterra, Reino Unido) que llevamos euros, libras y dólares para nuestras compras, y que queremos saber en todo momento el precio de las cosas en las tres monedas, sabiendo que 1 euro se cambia ese día a 1,246 dólares y a 0,8882 libras.

Conversión a dólares: aplicando la regla general, leeremos los euros debajo, en la escala D (origen) y los dólares arriba, en la escala C (arriba); en nuestro caso, haremos coincidir 1D con 1246C. Con la regla así dispuesta, podremos pasar de euros a dólares y viceversa:

  • 35 euros (35D) son 43,6 dólares (436C).
  • 78 dólares (78C) son 62,5 euros (625D).

Conversión a libras: siguiendo la regla general, leeremos los euros debajo, en la escala D (origen) y las libras arriba, en la escala C (arriba). Pero en este caso tenemos un problema: el destino (libras, arriba, en C) es una cifra interior a 1. Tenemos dos formas de solventar este inconveniente:

  • Seguir el procedimiento general: hacemos coincidir el euro (1D) con la libra (8882C). Como apenas queda espacio a la derecha de la reglilla, cambiamos la reglilla: llevamos X a 10C y luego 1C a X. De esta forma, la regla de cálculo que dispuesta de forma que 1 libra (1C) se cambia a 1,128 euros (1,128D).

  • Utilizar la escala CI para hallar el recíproco de las libras: llevamos el cursor X a 8882D. Leemos 1,128 en la escala CI. Llevamos el cursor a 1,128 en D y lo hacemos coincidir con 1C. Ya tenemos la regla dispuesta como antes.

Con la regla así dispuesta, obtenida por uno u otro procedimiento, podemos pasar de euros a libras y viceversa:

  • 35 euros (35D) son 31,05 libras (3105C).
  • 78 libras (78C) son 87,8 euros (878D).