Ingeniero militar griego del siglo XVI al servicio de España.

Este individuo fue griego de nación, y estuvo casado con Catalina Bona, natural de Corón, hija del capitán de Artillería turco de la ciudad, de noble y de distinguida familia. Fugados de allí por su afición a la religión cristiana, se vinieron a España , y bautizados ellos y sus dos hijos, se casaron ”in facie Eclesiae” y pasaron a la Corte, desde la cual le mandó Felipe II a Lisboa para ejercer su oficio de Ingeniero con 10 escudos al mes de sueldo, y recomendación al conde de Fuentes para que se los aumentase en proporción de sus servicios.

Mezquina fue en verdad la gracia, debida a tan largos viajes, y a quien debía merecer más, siquiera por haberse convertido a la fe católica y seguir una profesión tan necesaria en su tiempo, y así lo representó en 1588, pero sin más fruto que la citada recomendación, a la cual sobrevivió poco, pues murió en Lisboa en 1590, dejando dos hijos y una hija. Hechos presentes por su mujer estos agravios, Felipe II decretó que se le continuasen dando los 10 escudos para educar sus hijos mientras fuere su voluntad, que efectivamente se cumplió por muchos años, sin más obstáculo que el retraso general de los abonos de sueldos.