Capitán español, compañero de Legazpi y conquistador de Filipinas.

    NOTA: No consideramos que el capitán don Martín de Goyti sea Ingeniero. No obstante, por respeto a López Muiños, que lo añadió, lo mantenemos en el listado de Ingenieros del Rey del siglo XVI. La reseña aquí publicada es copia literal del artículo de F. López-Alen titulado "El capitán D. Martín de Goiti", publicado en la Revista Bascongada y encontrado en Internet.

Nadie se acuerda del capitán don Martín de Goiti. En ninguna de las obras referentes a la historia de Guipúzcoa consta el nombre de este valeroso guipuzcoano. Sabemos que era hijo de esta provincia, pero ignoramos el pueblo en donde vio la luz primera. Varias investigaciones que sobre el asunto hemos practicado tampoco nos han dado noticia de su naturaleza. La casa solar «Goiti» podía habernos determinado un punto de partida para alcanzar nuestro objeto, pero nada; «ni escudo, ni solar que nos digan, de aquí es el capitán».

¿Que quién nos suministra las noticias que vienen a continuación? El ilustre conde de Toreno en una edición oficial de preciosos documentos dedicado al rey Alfonso XII.

El capitán Andrés de Goiti floreció allá por los días glorisos de la conquista y colonización de Filipinas; y, hoy, cuanto se relaciona con nuestro pasado imperio colonial, nos inspira cierta resignación, no exenta de esperanza, haciéndonos, comprender que la España de hoy decadente, tuvo otros días grandes, y la nación que fue grande, puede muy bien, otra vez, ser potencia rica, vigorosa y respetada.

Pero volvamos al capitán Goiti. Acompañó a López de Legazpi a la conquista de Filipinas, embarcándose en la armada que zarpó del puerto de Navidad, en Noviembre de 1564, y llegó al Archipiélago en Febrero del año siguiente. Desde que los expedicionarios aportaron en Cebú, empezó Goiti á darse a conocer por el afortunado éxito de las empresas en que tomaba parte. Redujo a la dependencia de España varios pueblos de las islas que se resistían y cuando, a mediados de 1567, obtuvo el cargo de maestre de campo, le comisionó Legazpi para que limpiase aquellas costas de los piratas de Borneo y Joló, escarmentándolos con dureza, apresándoles todas sus embarcaciones y ricos despojos, que en 1569 llevó a Cebú y repartió entre sus soldados.

Después de este triunfo, se le encargó la entrada de Luzón, que llevó también a cabo con buena suerte, apoderándose de Manila, sujetó a los pampangos, sometió más tarde los pueblos de Zambales, Pangasinan é Ilocos, en donde descubrió varias minas de mucho oro que explotaban los indígenas. Colonizó extensos territorios para Castilla, afianzó el poder español en el Archipiélago, mandó a la Península grandes cantidades de oro y todos los servicios prestados por el capitán Goiti, fueron realizados á impulsos del gran entusiasmo y amor que sintió hacia su patria España.

En Manila, estando durmiendo en su lecho el valeroso guipuzcoano, fue sorprendido por la gente del corsario chino «Li-ma-hom»; pegaron fuego los piratas a la casa de Goiti, y al saltar éste por una ventana huyendo de las llamas, fue acribillado a cuchilladas por aquellos bandidos, en la madrugada del 30 de Noviembre de 1574.

Una lápida, una leyenda grabada en el solar de D. Martín de Goiti, un recordatorio á su memoria, sería justo y lo que menos podía dedicársele á quien como Goiti hizo tanto por su patria española; pero que sepamos, «ni solar, ni ruinas de casa, ni escudo carcomido, nos dicen: aquí nació el capitán Goiti.»