MERCURIO




MÚSICA: "Mercurio, el mensajero alado", de "Los Planetas", Op. 32, de Gustav Holst (3´58").



Vista parcial

 

Superficie

 

Vista parcial

 

Fosa de Caloris

 

Vista total

 

Mercurio, mensajero de los dioses, tímido y evasivo en la noche, brillante como la estrella más luminosa.

CONCEPTOS DATOS
Distancia al Sol:
Duración de su año:
Masa:
Diámetro:
Tamaño aparente:
Duración de un día:
Lunas:
0,38 AU (57.910.000 km,s)
88 días.
3.30e23 kg (0,056 la de la Tierra)
4,880 km (0,382 el de la Tierra)
5-13 segundos de arco.
58,7 días terrestres.
Ninguna.

Mercurio en la Enciclopedia "The Nine Planets"
El planeta Mercurio en la NASA

PRESENTACIÓN

Mercurio es el planeta más cercano al Sol y el más pequeño de todos ellos. Su diámetro es ligeramente inferior al diámetro de las lunas Ganímedes y Titán, pero más del doble de pesada. Mercurio es el planeta del Sistema Solar más dificil de ver a simple vista, pues se mueve muy rápidamente y nunca se aleja más de 28 grados del Sol, pues gira a su alrededor a una distancia de 58 millones de kilómetros una vez cada 88 días. Durante algunas semanas se deja ver al atardecer para, tiempo más tarde, reaparecer al amanecer.

Mercurio es conocido desde tiempos de los sumerios, en el 3er milenio antes de Cristo. A través de ellos, chinos y egipcios conocían su existencia. Aunque los astrónomos griegos sabían que era un mismo objeto, le dieron dos nombres: Apolo cuando parecía como una estrella de la mañana, y Hermes cuando lo hacía por la tarde. Heráclito llegó más allá al creer que tanto Mercurio como Venus orbitaban alrededor del Sol, no alrededor de la Tierra.

Finalmente, fueron los romanos quienes tuvieron fortuna con el nombre. Mercurio era el dios romano de comercio y los viajes, y tiene su paralelismo con el griego Hermes, el rápido mensajero de los dioses, cuyo atuendo más característico eran el casco alado y las sandalias. Probablemente el planeta recibió este nombre porque se mueve muy rápido en el cielo.

ÓRBITA

La órbita de Mercurio es altamente excéntrica. En el perihelio se encuentra a 46 millones de kilómetros del Sol y en el afelio a 70 millones. La posición del perihelio precede alrededor del Sol a muy baja velocidad. Los astrónomos del siglo XIX hicieron cuidadosas mediciones de los parámetros orbitales de Mercurio, pero no pudieron explicarla pues tan solo pudieron utilizar la mecánica de Newton. Las pequeñas diferencias entre los valores observados y los predichos fueron pequeños pero fastidiosos prolemas durante décadas, achacados a la existencia de otro planeta de debería de estar orbitando ligeramente más cercano al Sol y al que denominaron Vulcano. Pero a pesar de sus esfuerzos, Vulcano nunca apareció. La respuesta real resultó ser más dramática: la Teoría General de la Relatividad de Einstein. Sus correctas predicciones de los movimientos de Mercurio fueron un importante factor a la hora de aceptar la teoría.

Hasta 1962 se pensaba que el "dia" de Mercurio tenía la misma duración que su "año", y que por esa razón presentaba siempre la misma cara al Sol, de la misma manera que la Luna hace con la Tierra. Pero en 1965 se demostró que esta suposición era falsa tras diversas observaciones de radar doppler. Ahora sabemos que Mercurio rota tres veces en dos de sus años. Mercurio es el único cuerpo celeste conocido del sistema solar que tiene una resonancia órbita/rotación con una razón distinta a 1:1 (aunque muchos cuerpos no tienen resonancia en absoluto).

Este hecho y la gran excentricidad de su órbita producirían efectos muy extraños a un observador situado en la superficie de Mercurio. En algunas latitudes, el observador vería al Sol ascender y despues aumentar graduamente su tamaño aparente mientras se mueve lentamente hacia el cénit. En este punto el Sol se pararía, comenzaría a retroceder en sentido inverso, y se pararía de nuevo antes de reanudar su camino hacia el horizonte mientras decrece su tamaño aparente. Mientras tanto, las estrellas se moverían tres veces más rápido a través del cielo. Los observadores situados en otros puntos de la superficie verían movimientos diferentes pero igualmente de extraños.

ATMÓSFERA Y TEMPERATURA

Mercurio no tiene ninguna atmósfera que haga de barrera protectora de su superficie frente a la inmensa radiación solar que recibe y que suavice la diferencia de temperatura entre el día y la noche. Las variaciones de temperatura de Mercurio son las más extremas del sistema solar, yendo desde los 90 hasta los 700 grados Kelvin. La temperatura de Venus es ligeramente más calurosa, pero muy estable.

La atmósfera de Mercurio está formada por una delgada capa de átomos que despegaron de la superficie por efecto del viento solar. Debido a que Mercurio es tan cálida, estos átomos rápidamente escapan al espacio. Por ello, en contraste con Venus y la Tierra cuyas atmósferas son estables, la atmósfera de Mercurio está en constante reposición.

DESCRIPCIÓN FÍSICA

Mercurio ha sido visitada por solo una sonda espacial, la Mariner 10, que lo visitó por tres veces entre 1974 y 1975. En aquella ocasión, solo se cartografió el 45% de su superficie. Está tan cerca del Sol que el Telescopio Espacial Hubble no puede tomar imagenes de él. La NASA lanzó en 2004 una misión hacia Mercurio denominada Messenger, que comenzará a orbitar el planeta en el 2011 después de haber realizado varios acercamientos a partir de 2009.

La superficie de Mercurio está llena de cráteres de todos los tamaños y texturas. En esto su superficie se parece a la de la Luna, y también se parece en la vejez de la misma; tampoco presenta placas tectónicas. Por otro lado, Mercurio es mucho más densa que la Luna (5,43 gr/cm3 frente a 3,34). Mercurio es el segundo cuerpo más denso del sistema solar, detrás de la Tierra. La densidad de la Tierra es debida en parte a la compresión gravitacional. Si no fuera por ésto, Mercurio sería más denso que la Tierra, lo que indica que el núcleo de hierro de Mercurio es relativamente mayor que el de la Tierra, y probablemente mayor que el del resto de los planetas. Mercurio, por tanto, tiene una fina capa de corteza y manto de silicatos.

El interior de Mercurio está dominado por un gran núcleo de hierro cuyo radio es de 1.800 a 1.900 km,s. La capa exterior de silicato, similar al manto y corteza de la tierra, es tan solo de entre 500 a 600 km,s. Es probable que al menos parte del núcleo está fundido.

La superficie de Mercurio presenta numerosas escarpaduras hacia el sudoese, algunas hasta de cientos del kilómetros de logitud y hasta de tres kilómetros de altura. Algunas cortan los anillos de cráteres y otros accidentes de manera tal que indican que fueron formadas por compresión. Se estima que la superficie de Mercurio encogió un 0,1% (o un descenso de un kilómetro en el radio del planeta).

La Fosa de Caloris es una de los accidentes más grandes de la superficie de Mercurio; tiene alrededor de 1.300 km,s. de diámetro. Se cree que es similar a las grandes fosas y mares de la Luna que, como éstas, fueron causados probablemente por grandes impactos en las épocas tempranas de la historia del sistema solar.

Además de una superficie llena de cráteres, Mercurio tiene también regiones de relativamente suaves llanuras. Algunas pueden ser resultado de antigua actividad volcánica but otras pueden ser el resultado de la deposición del material proyetado por el impacto de cráteres.

Un reanálisis de los datos de la sonda Mariner 10 ha proporcionado algunas evidencias de actividad volcánica reciente en Mercurio. Sin embargo, hacen falta más datos para poder confirmarlo.

Increiblemente, observaciones radar del polo norte de Mercurio, una región no cartografiada por el Mariner 10), muestra evidencias de agua helada en las sombras proyectadas de algunos cráteres.

El campo magnético de Mercurio es débil, alrededor del 1% del dela Tierra.

Mercurio no tiene satélites conocidos.

OBSERVACIONES

Mercurio es a menudo visible con prismáticos e incluso a simple vista, pero está siempre muy cerca del Sol, por lo que es muy difícil verlo durante el crepúsculo.

Debido a su cercanía al Sol, su iluminación varía cuando se le apunta a través de un telescopio desde la Tierra. El usado por Galileo era demasiado pequeño para ver las fases de Mercurio, aunque no le impidió ver las de Venus.





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