LA LUNA




MÚSICA: "Moon River", de Louis Armstrong (2´59")



La Luna 01

La Luna 02

La Luna 03

La Luna 04

La Luna 05

La Luna 06

La cara oculta

Cráteres

Polo norte

Polo sur

La Luna y la Tierra

" ... dejad volar el pensamiento hacia ese cielo oscuro tachonado de brillantes luces pequeñitas, todas ellas presididas por la Luna, testigo mudo de pasiones humanas ..."

(Anónimo)

CONCEPTOS DATOS
Distancia a la Tierra:
Alrededor de la Tierra:
Masa:
Radio del ecuador:
Tamaño aparente:
Duración de un día:
384.400 km,s.
27,321 días.
0,0123 la de la Tierra.
3.476 km (0,272 el de la Tierra).
31 minutos de arco.
27,3 días terrestres.

La Luna en la Enciclopedia "The Nine Planets"



Módulo lunar del Apolo 17


La Luna es el único satélite natural de la Tierra. Los romanos la llamaron Luna; los griegos Selene y Artemisa.




Composición de los cuartos creciente y decreciente de la Luna

La Luna, por supuesto, es conocida desde tiempos prehistóricos. Es el segundo objeto más brillante del cielo después del Sol. Cuando orbita alrededor de la Tierra una vez por mes, el ángulo entre la Tierra, la Luna y el Sol cambia; vemos estos como el ciclo de las fases lunares. El tiempo entre fases sucesivas de Luna nueva visto desde la Tierra es de 29,5 días (709 horas), ligeramente diferente al perido orbital de la Luna medido sobre las estrella, debido a que la Tierra se mueve a una distancia significante alrededor del Sol durante el mismo periodo.

Debido a su tamaño y composición, la Luna es a veces clasificada como una "objeto planetario" terrestre junto a Mercurio, Venus, la Tierra y Marte.

VISITAS DEL HOMBRE

La Luna fue visitada por primera vez por la sonda soviética Luna 2 en 1959. Es el único cuerpo extraterrestre visitado por el ser humano. El primer aterrizaje se realizó el 20 de julio de 1969; el último fue el diciembre de 1972. La Luna es también el único cuerpo celeste del que se han recogido muestras para ser analizadas en la Tierra. En el verano de 1994, la Luna fue cartografiada por completo por la sonda Clementine, y de nuevo en 1999 por la sonda Lunar Prospector.




Bella imagen de la cara visible de la Luna iluminada por el Sol

Un total de 382 kg de rocas han sido llevadas como muestras a la Tierra por las expediciones Apolo y Luna, las cuales nos han proporcionado un completo y detallado conocimiento de nuestro satélite. Incluso hoy, casi 35 años despues del último alunizaje, los científicos aún siguen estudiando estas preciosas muestras lunares.

FUERZA GRAVITATORIA

Las fuerzas gravitacionales entre la Tierra y la Luna causa efectos interesantes. El más conocido es el de las mareas. La atracción gravitatoria de la Luna es mayor en el lado de la Tierra más cercano a la Luna, y más débil en el contrario. Debido a que la Tierra, y en particular los océanos, no es perfectamente rígida, se alarga hacia el lado donde se encuentra la Luna. Desde nuestra perfectiva, en la superficie de la Tierra hay dos protuberancias, uno en dirección hacia la Luna y otro en la dirección contraria. El efecto es mucho mayor en las aguas oceánicas que en la corteza terrestre. Y debido a que la Tierra rota sobre su eje a mayor velocidad que se mueve la Luna en su órbita, las protuberancias se mueven alrededor de la Tierra una vez al día produciendo dos mareas diarias. Esto es un modelo muy simplificado; las mareas, especialmente cerca de las costas, son mucho más complicadas.




Cuarto decreciente de la Luna

Pero la Tierra tampoco es completamente fluida. La rotación de la Tierra produce protuberancias ligeramente delante del punto situado exactamente debajo de la Luna. Esto significa que las fuerzas entre la Tierra y la Luna no están exactamente alineadas por sus centros, produciendo un par en la Tierra y una fuerza de aceleración on la Luna. Esto causa una transferencia neta de energía rotacional desde la Tierra hacia la Luna, que desacelera el movimiento de rotación terrestre en 1,5 milisegundos por siglo y aumenta la órbita de la Luna en 3,8 centímetros por año. El efecto opuesto ocurre con los satélites con órbitas contrarias tales como Fobos y Tritón.

La naturaleza asimétrica de esta interacción gravitatoria es también responsable del hecho que la Luna rota de forma sincronizada con su órbita, es decir, presentando siempre la misma cara hacia la Tierra. Del mismo modo que el movimiento de rotación de la Tierra se desacelera por efecto de la Luna, en el pasado lejano la rotación de la Luna fue también desacelerada por acción de la Tierra; pero en aquella ocasión el efecto fue mucho mayor. Cuando la rotación de la Luna se desaceleró hasta alcanzar su periodo orbital (presentando siempre la misma cara a la Tierra), no hubo ningún par de fuerzas fuera del centro lunar y se obtuvo una situación dinámica estable. Lo mismo sucede con la mayoría de los otros satélites del sistema solar. Del mismo modo, en el futuro la rotación de la Tierra se desacelerará hasta alcanzar la velocidad del periodo lunar, como es el caso del conjunto planetario formado por Plutón y Caronte.

Parece que la Luna tiembla un poco, debido a que su órbita no es circular del todo, de modo que a veces pueden verse algunos grados de la superficie de su lado oculto. Éste permaneció desconocido hasta que la sonda soviétiva Luna 3 la fotografió en 1959.

SUPERFICIE

La Luna no tiene atmósfera. Pero datos enviados por la sonda Clementine, confirmados por la sonda Lunar Prospector, evidencias la existencia de agua en estado sólido (hielo) en algunos profundos cráteres del polo sur que están permanentemente en sombra. También parece que exista hielo en el polo norte. El coste de futuras exploraciones lunares podría abaratarse gracias a la existencia de estos hielos polares.

La corteza lunar tiene una anchura aproximada de 68 km y varía esencialmente desde prácticamente nada bajo el Mar de Crisium hasta 107 km en el cráter de Korolev, en la cara oculta. Bajo la corteza hay un manto y probablemente un pequeño núcleo de unos 340 km que contiene el 2% de la masa lunar. De modo diferente a la Tierra, la Luna está parcialmente fundida. Curiosamente, el centro de la masa lunar está fuera de su centro geométrico aproximadamente unos 2 km hacia el Este. Además, la corteza es más delgada en el lado visto desde la Tierra.




La Luna tiene dos tipos de terreno: los altiplanos muy antiguos y lleno de cráteres y los mares relativamente suaves y jóvenes. Los mares componen el 16% de la superficie lunar. Son los restos de enormes impactos o cráteres que más tarde se llenaron de lava líquida. La mayoria de la superficie está cubierta por regolita, una mecla de polvo fino y restos de roca producida por el impacto de meteoritos. Por alguna razón desconocida, los mares están concentrados en la cara visible de la Luna.

La mayoría de los cráteres del lado visible han sido bautizados con nombres de personajes famosos de la ciencia tales como Tycho, Copérnico y Ptolomeo. Por el contrario, en la cara oculta han sido bautizados con referencias modernas tales como Apolo, Gagarin y Korolev, con una mayor influencia rusa desde que la sonda Luna 3 tomó las primeras fotografías. Además de las características familiares de la cara visible, la luna tiene los enormes cráteres Aitken del polo sur en la cara oculta, que tiene 2250 km de diámetro y 12 km de profundidad, que es el mayor cráter del sistema solar.




Cráteres de la Luna fotografiados con distinta resolución.

La mayoría de las rocas de la superficie lunar tienen entre 4,6 y 3 billones de años, lo que proporciona una magnífica continuidad con la edad de las rocas terrestres, cifradas en su mayoría en unos 3 billones de años. De este modo la Luna proporciona la información de la temprana edad del sistema solar que no es posible obtener en la Tierra.

Antes del estudio de las muestras del programa Apolo no había consenso acerca del origen de la Luna. Había tres teorías principales: formación simultánea de la Tierra y la Luna a partir de la misma nebulosa solar; creación de la Luna por desprendimiento de la Tierra; y formación de la Luna en algún otro lugar y captura posterior por la Tierra en su viaje por el espacio. Ninguna de estas teorías es muy consistente por sí sola, pero la nueva información procedente de las muestras lunares apuntan a una cuarta teoría: que la Tierra colisionó con un objeto muy grande, tan grande como Marte, y que la Luna se formó con el material desprendido. Aún hay detalles que pulir, pero la teoría del impacto está actualmente ampliamente aceptada.

La Luna no tiene campo magnético global. Pero algunas de las rocas de su superficie presentan restos de magnetismo, lo cual indica que pudo existir en algún momento de la historia temprana de la Luna.

Sin atmósfera ni campo magnético, la superficie de la Luna está expuesta directamente al viento solar. En sus 4 billones de años de historia muchos iones de hidrógeno del viento solar han sido recogidos en el regolito de la Luna. Sus muestras, recogidas por el Apolo, han sido de gran ayuda en los estudios del viento solar. El hidrógeno lunar podría ser empleado algún día como combustible para cohetes.





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