LOS INGENIEROS DEL REY
(17 de abril de 1711, antigüedad del Arma de Ingenieros)





LAS TROPAS DE TELÉGRAFOS DE CUBA, PUERTO RICO Y FILIPINAS (1876 - 1898)

Breve historia de las unidades de Telégrafos de Ultramar.






LA PRIMERA GUERRA DE CUBA (1868 - 78)

El Batallón de Ingenieros de Cuba se creó por la Real Orden de 16 de junio de 1856, que aprobó el “Reglamento para la organización y servicio del Batallón de Ingenieros del ejército en la isla de Cuba”, con una plantilla de 2 jefes, 23 oficiales y 917 de tropa, al mando de un teniente coronel, encuadrados en cuatro compañías. La Real Orden de 21 de marzo de 1864 aumentó su fuerza hasta ocho compañías[01]. Esta era la fuerza de Ingenieros presente en la isla cuando comenzó la primera guerra de Cuba, también conocida como la Guerra Grande o Guerra de los Diez Años.

La ausencia de tropas de Telégrafos en el Batallón de Ingenieros de Cuba obligó a que, por Real Orden de 24 de junio de 1876, se ordenase al 4º Regimiento de Ingenieros, de guarnición en Barcelona y que contaba en su 2º Batallón con dos compañías de Telégrafos, que organizase una compañía expedicionaria de Telégrafos con destino a la isla.

La compañía expedicionaria se integró orgánicamente en el Batallón de Ingenieros de Cuba. La principal misión de la compañía durante la campaña fue utilizar gran parte de la red telegráfica civil para fines militares, para lo cual aumentó el número de líneas civiles, reconstruyó otras y completó la red con líneas de telegrafía óptica. Esta última sirvió para enlazar los puestos que defendían la trocha de Bagá o del este y los fuertes establecidos a lo largo de la trocha del Júcaro a Morón[02].

En 1877 existían en la isla de Cuba dieciséis compañías de Ingenieros: diez de tropa europea, tres de milicias de color y tres de obreros de color. Por ello la Real Orden de 6 de julio de 1877 dispuso su encuadramiento en un Regimiento de Ingenieros de Cuba de dos batallones con ocho compañías cada uno[03].

Tras la Paz de Zanjón de 1878, la compañía expedicionaria de Telégrafos quedó inicialmente en Puerto Príncipe[04], para pasar posteriormente, integrada en las tropas de Ingenieros de Cuba, con objeto de mantener y operar la red telegráfica militar de La Habana, prestando sus servicios en la isla hasta la derrota de 1898.





LA SEGUNDA GUERRA DE CUBA (1895 - 98)

Por Orden General de 10 de julio de 1884, el Regimiento de Ingenieros de Cuba quedó reducido a entidad de batallón con seis compañías: dos de zapadores, dos de ferrocarriles y dos de telégrafos. A partir de 1890 adoptó la denominación de Batallón Mixto de Ingenieros de Cuba.

En 1894 la fuerza del Batallón Mixto quedó reducida a cuatro compañías: una de telégrafos, una de ferrocarriles y dos de zapadores. Tras el Grito de Baire del 24 de febrero de 1895, origen de la Segunda Guerra de Cuba, el Capitán General de la isla solicitó el 20 de marzo de ese año la nueva creación de las compañías suprimidas (una de telégrafos y otra de ferrocarriles) argumentando la necesidad de enlazar la capital con el distrito de Bayamo, cuyas comunicaciones telegráficas habían sido cortadas por los insurrectos.

La solicitud fue aprobada por el Ministerio de la Guerra y las nuevas compañías se crearon en el mes de mayo. Posteriormente, el 18 de octubre de 1895 se aprobó la transformación de la segunda compañía de telégrafos recién recreada en una compañía de telegrafía óptica. Los intentos de restaurar las líneas telegráficas con Bayamo resultaron infructuosos, por lo que se pensó sustituirlas por medios de telegrafía óptica[05]. El grado de importancia que cobraría posteriormente la telegrafía óptica lo ofrece el comentario que envió el general Weyler al Ministro de la Guerra en las primera carta que remitió tras su llegada a la isla el 20 de febrero de 1896:

    “… no pude comunicar mi toma de posesión por no disponer de hilos telegráficos útiles …”[06].

La escasez de material y tropas de Telégrafos para los enlaces ópticos propició la llegada en el verano de 1895 de los primeros refuerzos procedentes del Batallón de Telégrafos de la península: diecisiete estaciones ópticas y el capitán don José Maranges y Camps. Con ellos se establecieron las dos primeras líneas ópticas de la campaña[07]:

  • Línea óptica La Habana - Bayamo: establecida por el capitán de Ingenieros don José Maranges y Camps, del Batallón de Telégrafos, con diez estaciones ópticas procedentes de la península. El 10 de septiembre salió de La Habana hacia Santa Clara para establecer la línea con estaciones en la propia Santa Clara, Santa Lucía, Placetas, Pico Tuerto, Santi Espíritus, Arroyo Blanco y Ciego de Ávila, prolongándola hasta Marraquí. Los trabajos exigieron numerosos reconocimientos y pequeños combates, pero finalizaron en diciembre de 1895, exigiéndose para ello la construcción de fuertes en las estaciones de Santa Lucía y Pico Tuerto.

  • Línea óptica Manzanillo – Santiago de Cuba, por Bayamo: se le encomendó esta misión al teniente don José Ferrer Martínez con las siete estaciones ópticas restantes procedentes de la península. Este oficial murió en Veguitas de fiebre amarilla al ir a establecer la primera estación óptica, siendo sustituido por el teniente don Pompeyo Martí. Vistas las dificultades iniciales, se personó en Ciego de Ávila el jefe del Batallón Mixto de Ingenieros de Cuba, teniente coronel don Julián Chacel, quien se encargó de la dirección y organización de los trabajos. De esta manera, la línea quedó establecida entre Cauto, Bayamo, Guisa y Giguani, y posteriormente entree Bayamo, Manzanillo y Veguitas. En Manzanillo, Veguitas y Cauto fue preciso construir torres de más de 14 metros que tenían por base blocaos de dos pisos de tres metros de altura por piso y planta cuadrada de cinco metros de lado.

El resto de los refuerzos del Batallón de Telégrafos de la península llegaron a Cuba a lo largo de 1896 y 1897[08]:

  • 1ª compañía expedicionaria, de telegrafía óptica: se organizó en Madrid en noviembre de 1895 con 3 oficiales y 139 de tropa. Embarcó en Santander en el barco “Antonio López” el 20 de diciembre (8ª Expedición) y desembarcó en La Habana el 6 de enero de 1896.

  • 2ª compañía expedicionaria, de telegrafía óptica: se organizó en Madrid en marzo de 1896 con 3 oficiales y 142 de tropa. Embarcó en Cádiz en el vapor correo “Montevideo” (9ª Expedición, 2º viaje) y desembarcó en Cuba el 24 de abril de ese año.

  • 3ª y 4ª compañías expedicionarias, una de telegrafía óptica (4 oficiales y 135 de tropa) y otra eléctrica (5 oficiales y 131 de tropa): se organizaron en Madrid en julio de 1986. Embarcaron en Santander el 12 de septiembre de 1896 en el vapor extraordinario “Don Álvaro de Bazán” (11ª Expedición) y desembarcaron en Cuba en octubre de ese año.

  • 6ª compañía expedicionaria, de telegrafía óptica: organizada en Madrid en noviembre de 1897 y destinada ese mismo mes a la isla de Cuba.

Tras la llegada de los numerosos refuerzos de Ingenieros llegados de la península, que incluían dos batallones expedicionarios del 3er y 4º Regimientos de Zapadores-Minadores y varias compañías de Ferrocarriles, el 25 de abril de 1896 el Capitán General de Cuba dispuso la reorganización de las tropas de Ingenieros de la isla. Para ello dispuso la disolución del Batallón Mixto de Ingenieros de Cuba, el refuerzo de los batallones de Zapadores expedicionarios y la creación de un Batallón de Telégrafos de Cuba y otro de Ferrocarriles.

El Batallón de Telégrafos de Cuba quedó al mando del teniente coronel don Julián Chacel. En él se integraron las dos Compañías de Telégrafos del disuelto Batallón Mixto, con la numeración de 1ª y 2ª compañías, y las cinco compañías expedicionarias procedentes de la península, que se numeraron como 3ª, 4ª, 5ª, 6ª y 7ª Compañías de Telégrafos.

El Batallón de Telégrafos de Cuba estableció una extensa red de telegrafía óptica de más de un centenar de estaciones en las provincias de Pinar del Río, Santa Clara, Puerto Príncipe y Cuba y organizó una valiosa columna de comunicaciones al mando del propio teniente coronel Chacel, que maniobró por todo el territorio en constantes misiones de enlace y combate.

En su Historia del Regimiento de Telégrafos, el coronel Gallego Ramos ofrece un relato pormenorizado de la actuación de las tropas de Telégrafos durante la guerra, recogido e ilustrado con mapas por el general Laorden en su Historia de las Transmisiones; por su parte, el general Sequera ofrece detalles y noticias sobre la actuación de las tropas de Telégrafos en su estudio sobre las unidades de Ingenieros en Ultramar[09].





LA GUERRA EN PUERTO RICO (1896 - 98)

La isla de Puerto Rico nunca tuvo fuerzas de Ingenieros de entidad. La primera unidad de Ingenieros fue una Compañía de Obreros de Ingenieros, creada por Real Orden de 25 de abril de 1864 con una plantilla de 9 oficiales y 120 de tropa. Inexplicablemente, la unidad fue suprimida en 1880[10].

Ante la evidente falta de tropas especializadas, se decidió enviar tropas de Ingenieros a la isla para hacer frente a posibles contingencias que pudieran derivarse de la insurrección que el ejército estaba combatiendo en la vecina isla de Cuba. Sin embargo, la única que llegó a la isla fue una compañía expedicionaria organizada por el Batallón de Telégrafos de la península, la quinta que organizó el batallón desde que había comenzado la guerra en Cuba. Organizada con arreglo a lo dispuesto en la Real Orden Comunicada de 30 de noviembre de 1896, la compañía tenía una plantilla de 4 oficiales y 200 de tropa. Al mando del capitán de Ingenieros don José Barranco Catalá, embarcó el 30 de marzo de 1897 en Cádiz con destino a Puerto Rico, vía Cuba, en el buque correo “Buenos Aires”.

Alojada en el castillo de San Cristóbal de San Juan de Puerto Rico, una vez desembarcada la compañía se dedicó a realizar cometidos propios de su especialidad y a colaborar con las secciones de bomberos y cuadrillas de trabajadores en las obras de fortificación de la isla. Por su parte, el capitán Barranco organizó los trabajos para establecer la red de telegrafía óptica desde San Juan de Puerto Rico hasta Fajardo por la costa.

Declarada la guerra contra los yanquis, además de operar los enlaces de telegrafía óptica, la compañía de Telégrafos se hizo cargo de la construcción de baterías de campaña en el Seboruco de Santurce, varias trincheras en Hato Rey, cerca de Bayamon, y en otros lugares. Desembarcada la artillería en junio de 1898, la compañía construyó los resguardos necesarios para emplazar las piezas en sus baterías.

Por su parte, el cuerpo semimilitar de Correos y Telégrafos de la isla proporcionó una línea de telegrafía eléctrica aérea, que sirvió de complemento a las estaciones ópticas establecidas por la compañía de Telégrafos. Así mismo, también se establecieron estaciones militares en Martín Peña, Río Piedras, Aibonito, Dorado, Toa Baja y Santurce.

La compañía permaneció en la isla hasta su evacuación en 1898.





LA GUERRA EN FILIPINAS (1896 - 98)

El Batallón de Ingenieros de Filipinas se creó por Real Orden de 18 de mayo de 1786 con cuatro compañías. En 1897 el número de compañías se elevó a ocho. En el batallón nunca hubo tropas de Telégrafos. Tampoco se organizaron tropas expedicionarias de esta especialidad en la península para reforzar el archipiélago. Por ello, el establecimiento de los enlaces ópticos recaían en destacamentos sacados de las compañías de Zapadores-Minadores del Batallón de Ingenieros.

En las operaciones llevadas a cabo por el general Weyler en el norte de Mindanao entre 1890 y 1897 se estableció una red de telegrafía óptica entre Iligán y Marahui con un total de diez estaciones ópticas repartidas en 33 kilómetros de longitud. La red fue establecida por clases procedentes del Batallón de Telégrafos peninsular y soldados indígenas.

Al comenzar la insurrección tagala en agosto de 1896, la falta de tropas y medios de Telégrafos fueron acusados por el general Blanco, Capitán General de Filipinas, en sus operaciones de campaña, de las que se dijo que “la falta de comunicación óptica ha reportado grandes perjuicios y ha sido causa quizás de hechos de armas desgraciados”[11]. La falta de enlace entre el mando y sus columnas de operaciones se agravó con las operaciones ofensivas llevadas a cabo por el general Polavieja, nuevo Capitán General, en febrero de 1897 en la zona de Cavite, quien se vio incapacitado para coordinar la ejecución de sus ataques.

En sus historias del Regimiento de Telégrafos, de las Transmisiones y de las unidades de Ingenieros en Ultramar del coronel Gallego Ramos y los generales Laorden y Sequera puede seguirse en comportamiento de las unidades de Ingenieros de Filipinas en cometidos de la especialidad de Telégrafos[12].







NOTAS:



    [01] Sequera Martínez, Luis de. Historia de las unidades de Ingenieros en Ultramar. Madrid, 1999. Pag. 43.

    [02] Gallego Ramos, op. cit., pág. 20. Laorden, op. cit., pág. 30. Sequera, op. cit., nota 039 de la pág. 64.

    [03] Sequera, op. cit., pág. 58.

    [04] Sequera, op. cit., nota 043 de la pág. 65.

    [05] Sequera, op. cit., pág. 60-61, 70, 74, y nota 058 de la pág. 81.

    [06] Sequera, op. cit., pág. 73.

    [07] Gallego Ramos, op. cit., pág,s. 26-27.

    [08] Sequera, op. cit., pág. 72-74.

    [09] Gallego Ramos, op. cit., pág,s. 26-51. Laorden, op. cit., pág.s, 31-41. Sequera, op. cit., pág,s. 55-191.

    [10] Las noticias sobre la compañía de Telégrafos de Puerto Rico están sacados de Laorden, op. cit., pág,s 42-43, y Sequera, op. cit., pág,s. 187-190.

    [11] Gallego Ramos, op. cit., pág. 55.

    [12] Gallego Ramos, op. cit., pág,s. 52-56. Laorden, op. cit., pág.s, 26-49. Sequera, op. cit., pág,s. 215-246.